Opinión: Una sociedad que culpa sin pruebas, una sociedad dividida y agrietada.

Estos últimos días la agenda periodística estuvo colmada de noticias impactantes, situaciones complicadas, donde la culpa llevo el título a todas.

El polémico rechazo del Arzobispo de Tucumán a los actos producidos por un grupo de feministas que disfrazadas de virgen maria “abortaron” afuera de la catedral.

Los muertos e incidentes ocasionados en el show que dio el “Indio Solari” en Olavarria.

Fueron los dos temas que se llevaron las miradas completas de toda una provincia y un país.

Entre los que están a favor del aborto, y los pro vidas, los que piensan en que la música no mata  y los que culpan y responsabilizan al músico.

La poca información o quizás el demasiado foco de los medios en solo una parte de la historia nos hacen ver cómo una vez más puede ganar una batalla lo mediático, las acusaciones sin pruebas y una sociedad que se sigue dividiendo a pasos agigantados.

Hablar tan libremente del aborto implica la necesidad de terminar con cierta marginidad social y excluyente, a lo que son sometidas las mujeres día a día. La poca educación sexual en las escuelas,  la poca prevención y capacitación de los asistentes de la salud provocan  una gran problemática social, que se lleva la vida de cientos de mujeres que mueren en la clandestinidad. Hablar de aborto es hablar de una problemática que nos incluye a todos, es hablar de algo que paso, que pasa y que seguirá pasando.

Mientras la Ley 2006 del PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACION SEXUAL INTEGRAL proclama en su: ARTICULO 3º — Los objetivos del Programa Nacional de Educación Sexual Integral son:

  1. a) Incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas;
  2. b) Asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral;
  3. c) Promover actitudes responsables ante la sexualidad;
  4. d) Prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular;
  5. e) Procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.

La sanción de dicha ley fue firmada el cuatro de octubre del año 2006 por el ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación Argentina.

La pregunta que nos debemos hacer es ¿Realmente se está cumpliendo con dicha ley? Realmente nuestros hijos adolescentes ¿están recibiendo la información necesaria?

El 8 de Marzo se realizó una intervención artística donde un grupo de mujeres representaron  el aborto al sistema por medio de una performance artística, al día siguiente se viralizaron videos y fotos con nombres apellidos y lugares de trabajo de las mismas.

Nosotros como sociedad no nos deberíamos plantear si realmente ¿tenemos el poder de pre juzgar, señalar y acusar tan libremente a personas que defienden una ideología?

¿La música mata? Lo que debería haber sido una verdadera fiesta se llevo dos vidas, un espectáculo donde entraron un aproximado de 100 mil personas más de la capacidad permitida, donde los controles no existieron, ¿quiénes son los culpables?

La municipalidad de Olavarria debió haber previsto operativos de control, y clausurar inmediatamente dicho espectáculo, porque el ejemplo siempre lo deben dar los mayores, en este caso los mayores responsables fueron ellos, humanamente consiente,  el artista debió haber cancelado el espectáculo y tal vez salvábamos vidas, o tal vez el salvajismo de algunos fanáticos provocaba más muertes, quien sabe, los extremos son malos, el fanatismo también.

Dos casos, que no se parecen en el entorno, pero que si se parecen en el drama y en el tener dedos señalándolos en la cara, donde la falta de investigación, la poca información objetiva compartida, y los ojos ciegos de una sociedad que compra lo que los grandes medios venden nos llevan a esto, a el odio, a no poder intercambiar pensamientos sin llegar a la violencia, a faltarnos el respeto por pensar distinto, a la persecución ideológica sin sentido.

La grieta cada día se hace más grande, debemos recapacitar como sociedad y replantearnos que estamos haciendo mal, porque los responsables al final de cuentas somos todos, los que juzgamos sin pruebas, los que compartimos información falsa, los que etiquetamos sin sentido, los que hablamos demás pero por sobre todo los que no hacemos nada por revertir esta situación, busquemos la solución juntos, armando espacios de pluralismo de pensamientos, con la seriedad y el compromiso que lo amerite, mejorar nuestras acciones dejar de dividir, porque los responsables somos todos, porque todos somos el ESTADO.