Se renueva el taller de Arquitectura para primer año

Ya terminó el Ciclo de Articulación. Muchos inscriptos no inician las clases porque adeudan materias del secundario.

Los talleres de la Facultad de Arquitectura son un espacio fundamental para la parte práctica de las materias. Por eso, este año se priorizó invertir en obras que mejoren estas salas, comenzando por la de primer año. “Esperamos tenerlo en condiciones a fin de mes”, anticipó Olga Paterlini de Koch, decana de la unidad académica.

Los estudiantes que inician la carrera ya realizaron el Curso de Articulación con el Nivel Medio en febrero. Este ciclo es obligatorio, pero no eliminatorio. Tiene una instancia de evaluación para conocer el nivel de formación de cada uno y trabajar en función de eso durante el año.

Los módulos del curso son Matemática, Comprensión lectora, Vida Universitaria e Introducción al Pensamiento Proyectual, recientemente incorporado. “El fin último es que los chicos conozcan de qué se trata la arquitectura, porque hay muchos que no saben qué elegir y se anotan en tres carreras al mismo tiempo”, explicó Paterlini, y agregó que vio mucho entusiasmo de los alumnos con los trabajos que hicieron en Introducción.

Según la decana, de los 704 inscriptos este año, un poco más de la mitad adeuda materias del secundario. Entre estos, muchos desaprueban en la mesa de examen de marzo. Las estadísticas de la Facultad muestran que por este motivo hasta un 39% de los que se inscribieron no pueden empezar la carrera.

Los desafíos

Paterlini reconoció que el ingreso a la universidad supone un cambio muy grande para los que no están habituados a estudiar. “El primer gran shock debe ser la gran escala, de repente tener tantos compañeros. Otro shock puede ser estar acá todo el día y además tener que quedarse despiertos haciendo trabajos”, observó. Precisó que una de las dificultades más grandes está en el proceso de abstracción que requieren materias como Dibujo Técnico.

Para asesorar y acompañar a los estudiantes en su incorporación a la vida universitaria, la Secretaría de Bienestar Estudiantil coordina el trabajo con tutores. “Trabajamos mucho en que primero sea un año de descubrimiento, introducción e internalización de una nueva vida en ámbitos en los que los chicos no trabajaron nunca”, sostuvo Paterlini.

La decana comentó que las cátedras se están organizando para dividirse en dos equipos, con la intención de ofrecer dos horarios de cursado posibles, incorporando uno en el turno siesta. Esta alternativa permitirá a quienes trabajan no perder el cursado de ninguna materia.

Fuente: [La Gaceta]